lunes, 7 de febrero de 2011

Carro

Cabalgo a lomos de la Changa
Cabalgo muy aprisa
Pero sin volar

Sin despegar del suelo

Como sí algo muy fuerte
Me atara al pavimento.
Me retuviera allí
Donde es conveniente estar
Sin dejar que me pierda
En el Océano profundo
De la Mente existencia.

Sin dejar que la Musa me rapte
Y me enloquezca con el sagrado ardor
Del arte antiguo, el arte de la Madre-diosa
La encantadora Madre Tierra
Esponjándose de fertilidad.

Ahora voy a un moderado paso de camello
Con paciente ritmo de desierto,
Dejándome saborear despacio,
El horizonte quieto
Y luego, como si un auriga mágico
Guiara mis monturas.

Aparece el antiguo Pegaso
Para alzarme en su vuelo
Invitarme a subir, volando, a las alturas.
Como acostumbran hacer los turistas del mundo
Escudriñar, desde lo más alto, el panorama
Sentir la altura propia y la bajura de los otros.

Pero no es fuerte capaz para volar lejos
Y otra vez el sonido de tus sueños
Me reclama contigo a no alejarme
Para no tener nunca más que reflejar tus celos
Tus miedos que son míos

1 comentario:

  1. Hola Raúl Prialé,
    Gracias a Face y no sé por qué vi tu perfil y empecé a encontrar películas en común, poco a poco llegué hasta este rincón.
    Me sentí muy bien leyéndote, y volveré para hacerlo con más tiempo.
    Esta carta del tarot me representa según la numerología y me ha encantado su poema. Muchas gracias.
    Un saludo Pedro José Ros (españa)

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