domingo, 30 de enero de 2011

Loco


En la piedra absurda descansa el peregrino,
báculo al hombro de la senda hiriente.
Seca en el polvo la fúnebre humedad
de la razón perdida,
y de la frente.

Ha dejado sus alforjas.
Proseguirá su camino...

jueves, 27 de enero de 2011

El amor filo-sódico


Un estudiante alemán va una noche a un baile. En él descubre a una joven, muy bella, de cabellos muy oscuros, de tez muy pálida. En torno a su largo cuello, una delgada cinta negra, con un nudito. El estudiante baila toda la noche con ella. Al amanecer, la lleva a su buhardilla. Cuando comienza a desnudarla, la joven le dice, implorándole, que no le quite la cinta que lleva en torno al cuello. La tiene completamente desnuda en sus brazos con su cintita puesta. Se aman; y después se duermen. Cuando el estudiante se despierta él primero, mira, colocado sobre el almohadón blanco, el rostro dormido de la joven que sigue llevando su cinta negra en torno al cuello. Con gesto preciso deshace el nudo. Y la cabeza de la joven rueda por la tierra.

El fin tecno-lógico y escato-lógico (y el comienzo)


Por fin la energía atómica encadenada se ha liberado y destruido toda vida humana sobre el planeta. Solo se ha escapado un habitante en un rascacielo de Chicago. Después de haber comido y bebido todo lo que tenía en su heladera, leído, visto, mirado y escuchado su biblioteca ideal, su museo imaginario y su discoteca real, desesperado al ver que no se moría, decide suprimirse y se tira al vacío desde el piso cuarenta. Justo en el momento que pasa por el departamento del primer piso, oye sonar el teléfono.

Kostas Axelos

El amor (las inversiones y las trastocaciones)


Una pareja de homosexuales: El masoquista: Me postro a tus pies, lastímame de verdad, más que nunca, todo lo que puedas. El sádico: ¡NO! El masoquista: Gracias.
Kostas Axelos.

La muerte y el amor a la vida


Una vez un mandarín chino propuso esta medida al gobernador de una provincia, quien no tardó en adoptarla. En el momento en que la víctima debía posar la cabeza sobre el taco para que el verdugo se la pudiese cortar, un caballero engalanado llegaba de golpe y exclamaba: ¡Deteneos! ¡El sire ha concedido su gracia al condenado a muerte! En ese instante de euforia suprema, el verdugo cortaba la cabeza del feliz mortal.
Kostas Axelos

La verdad


Un día Cristóbal Colón declaró: parto a descubrir América. Y partió. Después de un largo viaje, vislumbró la tierra. América, exclamó a su tripulación. Se acercaron a la costa y desembarcaron. Sobre la playa, vieron frente a ellos un grupo de pieles-rojas en conciliábulo con su jefe. Los dos grupos se observaron. El jefe de los pieles-rojas avanzó majestuosamente hacia el grupo de Colón. Llegando frente al jefe de los blancos, se detiene y pregunta: ¿Eres tú Cristóbal Colón? ante su respuesta afirmativa, se vuelve hacia su gente y les dice: muchachos, de ahora en adelante es inútil escondernos, estamos descubiertos.

Kostas Axelos

Lo real y lo imaginario


Un padre y una madre observan a su hijo que retoza en una playa del Mediterráneo. El padre se vuelve hacia la madre y le pregunta: ¿deberíamos decirle que no es más que un mito?
Kostas Axelos