domingo, 30 de mayo de 2010

La apoteosis de las llavecitas

escucha: es el tren que se despierta.

si corremos cuesta abajo le podremos alcanzar
por el añejo cigoñal de palo.

se despierta también el rosicler, la ingenua nube;
el apetecible candor de los cerezos
en el cafeto,
y quiere envolvernos la solapa con su bálsamo…

escucha: en tu zapato ha despertado la libélula.

hizo un invierno tan bonito anoche,
un compartido sueño de crepusculares orquídeas,
un banquete de mendigos sobre hortensias,
que me temo ya nunca
volveré a revolotear en tu mirada
sin apetito.

escucha: se ha despertado en mis bolsillos
la apoteosis de las llavecitas.

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